Review Killswitch Engage y Memphis May Fire en Chile

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La fecha marcada en el calendario era el 19 de agosto, una nueva oportunidad para que los seguidores nacionales del Metalcore fueran agasajados con el combo anunciado hace meses: Killswitch Engage + Memphis May Fire, un choque generacional entre lo clásico y las nuevas camadas de bandas encasilladas en el estilo, que tendrían su enfrentamiento sobre el escenario del usual Teatro Caupolicán.



La dinámica partió temprano, bordeando las 18:00 hrs. In Cold Blood se hizo presente con la agresividad que les ha permitido posicionarse y compartir escenario con bandas internacionales. Su mezcla de elementos Metalcore/Death Thrash y algunos tintes de la escuela del Death melódico, hizo que las primeras cabezas comenzaran a agitarse, un preludio de lo que sería el “tópico” de la jornada. Llegados de Brasil, HatefulMurder se presenta a continuación como banda soporte, desenvolviéndose con la firme intensión de despertar el púbico. Dejando de lado las barreras idiomáticas y fronterizas, el cuarteto insta a que se inaugure aquella comunión llamada circle pit, siendo “Territory” de Sepultura, el regalo final hacia el público chileno quien ya comenzaba a quemar calorías en la cacha del recinto.

Tras la acostumbrada espera y la prueba de sonido reglamentaria, llegaba el momento del debut de Memphis May Fire. Con Unconditional lanzado hace 5 meses, la agrupación venía sumida en la labor de promoción, lo que los planteaba como un número seguro y con éxito asegurado entre los presentes. Un Matty Mullins risueño entra al ruedo con una flor blanca en la mano, la que como señal de inicio de su presentación, entregaría a alguna alegre fan perdida en el tumulto, el evento da paso a la interpretación de “The Sinner”.



Memphis May Fire se adscribe a la supuesta generación de recambio dentro del estilo, siendo en este caso su Metalcore/Pop adolescente, un perfecto ejemplo del trágico vicio de ser devoto de los estereotipos. “No ordinary Love” demuestra cómo el hecho de que Mullins y Cía hagan bien su pega, no es suficiente. Voces afinadas que se tornan guturales al momento de llegar al coro (o a la inversa), breakdowns predecibles y una estructura compositiva manoseada, nada tiene la intensión de diferir a lo que ya se ha escuchado en una centena de bandas internacionales, de las cuales al menos 10 ya han visitado nuestro país. Probablemente esta sea la explicación de porqué la mayor parte del público se mantuvo tranquilo durante la performance de los Texanos.

Vices sirve como herramienta de censo. Una treintena de fans entusiasmados homologa la acción que se desarrollaba sobre el empalizado, posiblemente por tener en conocimiento la duración del show, el que no se extendería más allá de 10 canciones. De la misma manera en cómo llegó, el tedio se resuelve en Legacy, arco final para la presentación plana –pero bien ejecutada- de estos muy obedientes hijos de Rise Records, que demostraron eficazmente que seguir la moda no siempre es señal de algo positivo.

Un tigre de aspecto bonachón nos invitaba a beber “KSE” cómo brindis inicial de lo que sería la celebración que Killswitch Engage tenía planeada. El festejo introductorio musicalizado por Kool & The Gang da paso entre luces de discoteca a un quinteto con ganas de remojar la camiseta por sus seguidores. “Fixation On The Darkness” marca el giro diametral, el reencuentro de ambas partes activa de inmediato una dinámica de disfrute, traspasada a la sensación sincera de que la banda lo pasaba bien mientras cumplía con su trabajo.



El setlist fue balanceado entre las diferentes épocas de la banda, decisión aprobada por la licuadora humana instalada en cancha que se auto flageló al compás de “This is Absolution”, “Breathe Life” y por supuesto, “Rose Of Sharyn”, efigies de la musicalidad natural de Killswitch que definió el camino de muchas otras agrupaciones.

La interpretación no tuvo puntos bajos ni tampoco escatimó en energía: Jesse Leach quien estaba de vuelta en su puesto tras una larga ausencia, no se ahorró las piruetas físicas ni la brutalidad al momento de cantar, representación que tuvo su momento culmine cuando bajó del escenario a compartir unos cuantos gritos con el público, el bajista Mike D’Antonio tampoco se quedó atrás, de vez en cuando se acercaba lo suficiente a la barricada para incluir a los presentes dentro de la interpretación de su instrumento, todo esto coronado con un Adam Dutkiewicz entregando en su particular estilo una clase de empatía que fue más allá de los chistes sobre “pussies” y las cervezas compartidas con los presentes.

El acto llegaba a su fin con las últimas instancias para eliminar el stress a punta de headbang: “My Last Serenade” e “In Due Time”, a las que se sumaría “My Curse” y “The End Of Heartache” por petición expresa del respetable. Tras los lanzamientos de uñetas y una vez encendidas las luces, llegaba a su culmine un show redondo, de buena duración, con las condiciones adecuadas para ejemplificar cómo el paso de la edad genera la experiencia necesaria marcar la diferencia, merito que le permitirá a Killswitch Engage mantenerse flotando en el recuerdo por mucho más tiempo, y agradablemente sin tener que caer la absorbente corriente del hábito.

Revisa la galería de fotos completa en: Killswitch Engage y Memphis May Fire en Chile.

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